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Mayor difusión de la cultura preventiva

A comienzos del 2020, nuestro país y el mundo se encontraron sorprendidos ante una situación inesperada que escaló en poco tiempo. La sociedad recibió con desconcierto las primeras medidas de cuarentena y aislamiento en la mayoría de los países a los que iba entrando el coronavirus. Lo que comenzó como algo novedoso y fue recibido con reuniones de videollamadas entre amigos, de a poco comenzó a extenderse y a dejar ver un futuro incierto.

Las empresas tuvieron que acelerar planes de conexión remota para continuar con sus operaciones de manera digital para proteger a sus colaboradores y clientes. Pero no todos los sectores de la economía estaban en condiciones de continuar por tiempo indeterminado de esta manera. Creció la incertidumbre y la sensación de angustia en aquellos que no podían continuar con sus actividades laborales.

Las medidas de aislamiento social, preventivo y obligatorio tomadas por el Gobierno para detener el avance de la enfermedad de COVID-19 fueron puestas en duda por algunos sectores, debido a la incertidumbre económica. Para las compañías de seguros, en particular, la reacción fue de acompañar, por un lado, por el énfasis en el cuidado y la prevención de la salud, por otro lado, por la protección de los clientes ante una situación económicamente difícil para todos.

Actuando en consecuencia con los pilares fundamentales de la industria de riesgos del trabajo, Provincia ART propuso brindar a la sociedad una mayor cantidad de herramientas para sobrellevar la situración de la forma más saludable posible. Las acciones tuvieron en cuenta una situación tangible y concreta, para, desde ahí, contribuir a la difusión de la cultura preventiva con un impacto positivo directo. Comenzaron en el marco de la Semana Argentina de la Salud y Seguridad en el Trabajo. Concientes de que muchas personas debieron cumplir con sus responsabilidades laborales por estar exceptuados de las medidas de aislamiento, la aseguradora estuvo presente junto a ellos. Logró difundir la importancia de algunos conceptos repetidos durantes las distintas capacitaciones, como los elementos de protección personal y la conciencia de tomar medidas de cuidado en el ambiente de trabajo.

El contexto ayudó a promover esta toma de conciencia a través del uso de elementos que hoy cumplen una función muy importante, como el tapabocas, las mascarillas, los guantes, el distanciamiento e, incluso, algunas recomendaciones de teletrabajo.

La campaña fue bien recibida por todos los grupos etarios y de diferente condición cultural porque estuvo enfocada en toda la comunidad. La propia situación de aislamiento fomentó que las capacitaciones remotas pudieran llegar a un público diferente y más amplio que el de las capacitaciones presenciales. Con esta acción no sólo se logró acompañar a clientes y colaboradores, sino también despertar un gran interés en nuevas audiencias para generar espacios y entornos más sanos y seguros.

De este modo se llegó con el mensaje a toda la sociedad, debido a que se traspasaron los límites del negocio de los seguros de riesgos del trabajo. Se instaló en la comunidad una mayor cultura preventiva. En palabras de Yamila Leyes, analista en la gerencia de Marketing de la aseguradora, “frente a lo nuevo se buscó desactivar el dispositivo de miedo y temor a la incertidumbre, y brindar información certera y concreta”.

La campaña demostró que la información es una herramienta fundamental para modificar conductas. Al mismo tiempo, abrió la discusión para instalar una mayor cultura preventiva, pilar fundamental de las aseguradoras.