Un aislameinto sin cuarentena

Un freno al hostigamiento por Internet

Internet nos abrió una norma variedad de posibilidades. Comunicación, datos, compras y, cada vez más, trabajo remoto. Pero no todas son ventajas. Tenemos con nosotros una generación de niños y adolescentes que están creciendo con esta herramienta al alcance de sus manos. Algo que los más grandes no tuvieron en su momento, pero que ahora deben pensar la manera en que se usa y administra, porque así como nos permite trabajar con información útil, también puede usarse para el hostigamiento.

Las redes sociales, aunque sirven para comunicar noticias breves de interés y estar en contacto con familiares y amigos, también pueden servir para acosar y molestar todos los días.

Se conoce como ciberbullying al hostigamiento entre jóvenes en un entorno digital. Incluye mensajes masivos y anónimos, y difusión descontrolada de contenido privado sin permiso.

No es un tema menor ni desconocido por los jóvenes. Según un estudio realizado por Unicef en 2016, uno de cada tres adolescentes declara haber sufrido violencia digital. Mientras que otro informe reciente de la misma entidad estableció que el 81% de los hogares con niños y adolescentes estuvo en contacto con el sistema educativo vía Internet a causa del aislamiento social motivado por la pandemia de coronavirus. Esto generó una sobreexposición de los jóvenes al hostigamiento.

Al ser Movistar Argentina una empresa que brinda acceso a Internet, rápidamente tomó conciencia de que debía actuar para ponerle freno al ciberbullying. En su propio ámbito de operaciones asumió el compromiso de contribuir a alcanzar un entorno seguro en las comunicaciones, porque la manera en la que nos manejamos en las redes también va de la mano del aprendizaje en la utilización de la tecnología.

Romina Martínez Battista, gerente de Marca de la compañía, explicó: “Hace años que trabajamos en campañas de comunicación para promover el buen uso de la tecnología en todos los ámbitos. En el contexto que estamos viviendo hay que estar más atentos que nunca a lo que les pasa a los jóvenes en internet”. El objetivo que se propuso la compañía fue concientizar sobre las consecuencias del hostigamiento a largo plazo.

Trabajaron con el acompañamiento de la ONG Faro Digital en el área creativa para construir una ciudadanía digital responsable que asuma un uso reflexivo y crítico de las tecnologías.

La campaña recibió el nombre de No más ciberbullying y la asumieron como una parte fundamental de su estrategia de negocio responsable. Al mismo tiempo se abrió una plataforma web llamada Dialogando, para informar y debatir sobre todo aquello que ocurre dentro de la red, los dispositivos conectados y las experiencias que se generan.

En los últimos tiempos nos dimos cuenta de que la sociedad se encuentra en constante cambio, y la tecnología también la afecta. Por eso es importante reflexionar sobre aquello que ofrecen estas transformaciones y su uso responsable. Con estos casos vemos cómo la promoción de conductas responsables en las áreas de negocios de las compañías contribuye a que se conviertan en agentes de cambio para una sociedad mejor.