Un aislameinto sin cuarentena

Un aislamiento sin cuarentena

Nos proponemos entender los problemas sociales para ensayar respuestas que permitan una mejor convivencia. Más tolerante, sin tratos desiguales, sin discriminación y sin violencia.

Movistar Argentina, como parte de este mismo empeño, inició una campaña para mejorar la inclusión de un grupo social que suele ser ignorado. En suma, las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans, travestis, intersexuales y queers. Lo realizó en atención a la mención que hizo en el año 2019 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre la discriminación hacia esta comunidad en particular.

La iniciativa fue lanzada en junio, cuando se celebra el aniversario del día internacional del orgullo, mes en el que se reclama el reconocimiento de la diversidad de preferencias sexuales.

Llevó el nombre de Entre cuatro paredes, porque quiso reflejar una analogía entre la cuarentena obligatoria y los limites con los que conviven las personas de esta comunidad. Con una clara alusión a las medidas para evitar la propagación de la enfermedad de COVID-19, se pasa luego a poner de manifiesto que son las mismas restricciones que soportan desde hace años los miembros de esta parte de la sociedad.

Ellos mismos pusieron su propia voz al guion de la campaña y aportaron sus propias experiencias como parte del mensaje. De esta manera, cediendo el protagonismo a quienes lo necesitaban, pudo enfatizar una acción tangible, que no se quedó en simples palabras de buenas intenciones, sino que se puso en marcha para lograr el objetivo esperado.

La intención fue generar mayor empatía hacia personas que se sienten aisladas en su vida cotidiana, aun cuando no haya medidas obligatorias, sino por sentirse objeto de burlas y agresiones en la vía pública, con amigos o en su misma familia. Además se buscó despertar el interés y la reflexión sobre las minorías, entendiendo que algunos de estos problemas y situaciones son comunes en muchos ámbitos de la sociedad, en distintos grupos sociales.

El mensaje tuvo un múltiple contenido: educativo, político, sanitario, entre otros, para ayudar a construir una mayor cercanía y familiaridad entre las personas que formamos la sociedad.La campaña tuvo una buena repercusión tanto en los medios de comunicación como en redes sociales. Logró comentarios positivos y apoyo de la comunidad, porque supo motivar mejores conexiones humanas.

En un mundo globalizado, donde la variedad es la norma, la compañía asumió que apostar a un futuro más inclusivo es ir en la dirección correcta. Como compañía de telecomunicaciones logró acercar un mensaje con el deseo de mayor aceptación social del colectivo LGBTIQ+, para conectarse con una variedad de realidades muchas veces ocultas y reflejar la riqueza de la sociedad en la que vivimos.