Kimberly Clarck

El cuidado para los primeros días

Las palabras bebés, abrazo y protección van juntas. Porque de esa manera las imaginamos siempre. Vemos un potencial de desarrollo en los niños. Sin embargo, a veces, corren un riesgo que se incrementa por las condiciones sociales. Según UNICEF, sigue siendo muy alto el porcentaje de niños que mueren de enfermedades prevenibles y el 50% ocurre dentro de los primeros 28 días de vida. Además hay un 35% de niños menores de 5 años que corren el riesgo de no desarrollar todo su potencial.

Argentina también es parte de este problema, porque hay un 30% de mujeres que dan a luz sin un control previo suficiente. Según las Estadísticas Vitales de Información Básica del Ministerio de Salud de Argentina, 9 de cada 1.000 bebés mueren antes del primer año de vida.

Kimberly-Clark tuvo la motivación de concientizar a las familias acerca de esta problemática y de la importancia de los primeros momentos en la vida de los recién nacidos.

Para eso llevaron adelante el programa Un abrazo para cada bebé, que se realizó a través de su marca Huggies.

El objetivo principal del programa fue, y es, ayudar a los bebés más vulnerables de la sociedad a recibir los abrazos y la atención necesaria para un desarrollo y cuidado que mejore su calidad de vida.

Si bien la iniciativa comenzó en el año 2010, ahora cuenta con el acompañamiento de los programas de UNICEF sobre el desarrollo de la primera infancia. Estos programas, además de mejorar la calidad de vida de los niños, contribuyen a garantizar que los padres reciban apoyo y participen en el cuidado nutritivo. La idea que se busca transmitir es que los primeros mil días de vida son cruciales para que una persona pueda desarrollarse en forma integral. Por lo cual, la intención de apoyar los esfuerzos que tengan que ver con este tipo de iniciativas contribuye y tienen un impacto social altamente valorado.

El programa busca fortalecer la atención del recién nacido, crear un entorno amigable para los bebés en los hospitales y centros de salud, capacitar a los trabajadores de la salud, y educar a los padres y cuidadores sobre los roles clave en este proceso. Cada vez más, existe evidencia que confirma que la participación activa temprana de los padres tiene un impacto positivo en la vida de los niños. Las interacciones lúdicas están relacionadas con habilidades sociales y emocionales positivas, como el autocontrol y la compasión por los grupos de pares.

El programa incluyó una campaña de difusión 360 con el fin de sensibilizar sobre la importancia de este tipo de iniciativas. Se utilizaron participaciones especiales en eventos, medios de comunicación audiovisuales y digitales, contenidos en sitios web y redes sociales.

Otra de las acciones que se desarrollaron fue la iniciativa Aula Huggies, en asociación con pañaleras barriales. Consistió en charlas a cargo de pediatras en el Barrio Padre Mugica, la villa 1-11-14, Fuerte Apache, Rosario y Paraná. Estuvo destinada a brindar información de interés a las familias que están por tener un hijo o que fueron sido padres recientemente.

La implementación de este programa representa un cambio real en la atención prenatal y neonatal, porque busca mejorar la calidad de la atención incluyendo aspectos humanitarios para reducir los riesgos y la mortalidad de madres y recién nacidos.

La primera infancia es la que nos marca para el resto de nuestras vidas. Protegerlos para que puedan alcanzar su máximo potencial es posible creando conciencia y difundiendo buenas prácticas de cuidado.