Acompañamiento Quilmes

Conciencia vial desde la escuela

Abordar una de las principales causas de muertes evitables en Argentina es una estrategia comprometida, porque toma un hecho ineludible y se propone cambiarlo, con acciones y consecuencias directas sobre la sociedad.

Los accidentes de tránsito siguen siendo demasiado elevados, sobretodo entre los jóvenes.

Como compañía de seguros, el Grupo Sancor está conciente de que es un área que le compete y tomó medidas para revertir una situación que preocupa a toda la sociedad.

El enfoque es educar a los jóvenes para que ellos mismos sean los protagonistas del cambio, que no asuman que es una fatalidad inevitable, sino que las cosas pueden ser diferentes. Es necesario educarlos en responsabilidad y solidaridad para su manejo en la vía pública. Es un desafío loable, porque apunta a la formación integral de futuros ciudadanos al volante.

El programa surgió a partir del trabajo conjunto entre al Grupo Sancor Seguros, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y el Centro de Experimentación Vial (CESVI).

En un principio se descubrió que en algunos partidos de la provincia de Buenos Aires, los alumnos de las escuelas mostraban muy poco interés por conocer los caminos seguros entre sus hogares y las instituciones educativas a las cuales acudían a diario. Por este motivo se desarrolló el programa de seguridad vial Jóvenes sustentables en el tránsito.

Se propuso el objetivo la reducción de los siniestros viales y salvar vidas. Por eso trabajaron sobre conductas preventivas y de desarrollo de hábitos saludables en la circulación por la vía pública.

Se realizaron talleres en escuelas a las que se seleccionó de acuerdo al nivel de riesgo y siniestralidad que poseen sus cercanías. Es decir, que se tuvo en cuenta el contexto de los alumnos y los docentes para brindar soluciones prácticas con consecuencias directas.

Cada taller estuvo a cargo de un especialista en seguridad vial que analizó casos reales. También elaboraron un manual con consejos para cada uno de los roles que entran en juego en la circulación por la calle. Estuvo redactado en un lenguaje adecuado a las edades. Abordó temas y conceptos como los caminos escolares seguros, los conocimientos básicos para obtener la primera licencia de conducir, el cinturón de seguridad, los niveles de alcohol en la sangre, la conducción nocturna, y el uso del celular, entre otros temas.

A eso se sumó la presencia del conocido móvil “Rutas en rojo” con herramientas informáticas para evaluar los conocimientos y las aptitudes psicofísicas para la conducción, tanto de alumnos que participaron del programa como también de la comunidad en general. Se trata de un tráiler dotado de ocho estaciones informatizadas que permite a los participantes progar sus aptitudes de manejo. Esta herramienta fue el complemento ideal para el cierre de la iniciativa, porque no hay nada que pueda reemplazar a la vivencia y el aprendizaje en primera persona para que un mensaje pueda ser retransmitido y lograr un mayor alcance.

La educación en este ámbito es una herramienta indispensable para modificar conductas y fomentar la construcción de una cultura preventiva.