Acompañamiento Quilmes

El valor de acompañar a la comunidad

La situación global a causa de la pandemia fue, sin dudas, un hecho que nos marcó a todos, individual y socialmente. Abarcó el empleo y los afectos, las costumbres, la educación y las nuevas inquietudes en materia de salud.

Desde el comienzo del aislamiento obligatorio, Argentina, como en todo el mundo, detuvo la actividad económica. Pero eso afectó a gran parte de la población y agravó la crísis.

Se apostó más por preservar la vida, al cuidado de la salud fue el mensaje que se difundió masivamente para evitar la propagación del virus.

En un informe elaborado por ONU Argentina se hizo hincapié en que los “efectos multidimensionales” de la crisis incluirían aspectos sanitarios, económicos, sociales y ambientales, entre otros. Y ahora el mensaje habla de asumir un compromiso solidario para “construir una recuperación sólida, basada en un desarrollo sostenible e inclusivo”.

A partir de este análisis sobre la situación, Cervecería y Maltería Quilmes decidió actuar de manera inmediata para acompañar la salida de la crisis. Se buscó difundir el mensaje de la importancia de trabajar entre todos para revertir la situación, haciendo hincapié en la unión y el compromiso de todos los que forman parte de la compañía.

Se elaboró un plan de ayuda humanitaria mediante el cual transformaron sus materias primas en oportunidades y adaptaron sus operaciones y su sistema logístico para colaborar en todo el país.

A través de Valor, una plataforma colaborativa de impacto social que fomenta la inclusión, se buscó acercar soluciones a las necesidades durante la emergencia. Para desarrollar este plan, se llevaron a cabo varias medidas. Una de ellas tuvo como base el paradigma de la economía circular.

Según este modelo de gestión, se busca evitar la mayor cantidad posible de desperdicios y fomentar la reutilización de deshechos para volver a transformarlos en materias primas.

El plan se implementó en todo el país para generar un impacto positivo en las comunidades cercanas a los lugares donde la compañía tuviera operaciones. Por eso se incluyó un trabajo articulado.

Otra de las medidas de impacto social tuvo en cuenta el aspecto sanitario. La intención fue simple y directa, colaborar con lo más urgente. Para esto, por estar en condiciones de hacerlo, fabricaron y donaron botellas de alcohol en gel, elementos de protección, máscaras faciales y camas de PET reciclado para hospitales y centros de atención.

Pero la contribución con la comunidad no se detuvo en eso, sino que buscaron también apoyar, a las actividades gastronómicas que estuvieron restringidas durante meses. Como medidas, brindaron cursos gratuitos para bares y restaurantes, entregaron elementos de seguridad a locales y puntos de venta y lanzaron la plataforma Menúdigital.com para que bares y restaurantes puedan tener su carta online.

Como iniciativas de ayuda comunitaria realizaron alianzas con organizaciones civiles para entregar agua y comida en distintos distritos. Las varias marcas que son parte de la compañía también llevaron a cabo distintas iniciativas propias con fines solidarios. Participaron las cervezas Quilmes, Stella Artois, Brahma, Budweiser, el vino Blasfemia y el programa Plataforma del Barrio, creado para que almacenes y mercados barriales pudieran funcionar como e-commerce. Realizaron eventos y propuestas de entretenimiento junto con distintas organizaciones como Fundación Sí, Cruz Roja Argentina, Asociación Conciencia.

A pesar del duro contexto para el país y el mundo, las iniciativas implementadas mostraron que la sociedad en su conjunto está dispuesta a comprometerse en acciones solidarias si nota un liderazgo comprometido y bien articulado para resolver situaciones complejas como las vividas en la pandemia.

Cuando se trabaja en alianza con otras instituciones, y se saben utilizar los recursos, las comunidades sienten el impacto positivo de las estrategias de RSE.