Banco Patagonia

Emprendedores junto a las economías regionales

En los últimos años surgieron numerosas iniciativas para apoyar a quienes se animan a comenzar con un emprendimiento. Es que, más allá de la esperanza que se deposita en cada inicio de una empresa, también son eslabones clave para el desarrollo de la economía. Aportan innovaciones y ensayan soluciones que, en muchos casos, son luego implementadas como ventajas competitivas en el mercado.

Para llevarlos adelante hace falta tiempo, energía y respaldo económico. Algo que, en estos momentos de incertidumbre, por las medidas globales tomadas a partir de la pandemia de COVID-19, se agravaron. Por consiguiente, el riesgo financiero es una constante para los emprendedores.

En muchas ocasiones, no cuentan con recursos, herramientas y conocimientos actualizados que les permitan un despegue en su modelo de negocios. Así, los resultados tardan en aparecer. Sin embargo, cuando se recibe ayuda, el desánimo se puede convertir en una experiencia positiva y enriquecedora. Emprender con un asesoramiento necesario permite superar obstáculos y conseguir resultados.

Conciente de la importancia de los emprendedores, el Banco Patagonia se acercó para acompañarlos en su desarrollo. Decidió estar junto con ellos con distintos proyectos que impulsan la generación de valor económico, social y ambiental en las comunidades en las que se encuentran presentes.

Dentro de ese marco nació el programa integral Emprendedores de Río Negro. Esta iniciativa, que se encuentra vigente desde 2016, busca capacitar y premiar a emprendedores para promover el desarrollo local y fortalecer el ecosistema de este importante movilizador de la economía. El programa está destinado a todos los emprendedores de la provincia de Río Negro, sin distinción de rubro. Pero con un especial foco en el desarrollo sustentable.

El objetivo es ayudar a formalizar y ordenar sus negocios, promover la planificación financiera a largo plazo y optimizar recursos. De esta manera se logrará un impacto económico, social y ambiental positivo en sus comunidades.

Otra de las metas fundamentales que forman parte del programa es la promoción de la innovación y la sustentabilidad como estrategias competitivas de sus negocios.

Porque de esa manera es posible generar redes de trabajo y articulación entre pares, se promueven la generación de mejores empleos y, principalmente, disminuye el riesgo de fracaso económico de los emprendimientos.

El programa se desarrolla en un plazo de ocho meses, desde el diseño y la articulación hasta el lanzamiento. Abarca la implementación de capacitaciones, las evaluaciones regionales y la participación en un evento final.

Se establecen instancias de formación a través de actores locales y se promueven talleres, acompañamiento personalizado de mentorías para los emprendedores y formación en temas relacionados con la sustentabilidad, la planificación estratégica, las finanzas y la comunicación.

Luego de la etapa formativa, se realizan semifinales con los 20 emprendedores más destacados de cada región y los seleccionados avanzan a un evento final donde se reconoce a los tres ganadores, que reciben un capital semilla para impulsar sus proyectos.

Los criterios de evaluación incluyen la incorporación de aportes propios y trabajo local, además del impacto económico, social y ambiental de los proyectos. Así, se busca premiar a los impactos positivos en la sociedad.

En 2019, además de consolidar un modelo escalable y replicable, lograron incorporar una final en la que cada emprendimiento expuso su producto, mostró su marca, contó su historia y convenció al jurado del potencial de su negocio para posibles inversiones. Este modelo de aprendizaje logró que se incorporaran nuevos conceptos y que se pudieran poner en práctica de forma real e inmediata. Este tipo de organización logró mejorar rápidamente el nivel de los emprendimientos.

La edición 2020 el programa contó con mayores herramientas remotas para respetar las medidas de aislamiento social, obligatorio y preventivo. Los participantes accedieron a cursos en línea y seminarios web con especialistas. Este programa virtual logró fortalecer difierentes habilidades necesarias para afrontar la “nueva normalidad” y aumentar las experiencias en las nuevas modalidades de venta.

La virtualidad permitió que el alcance del programa sea aún mayor, en términos de cobertura geográfica.

Como es importante generar alianzas estratégicas con otros actores sociales, se trabajó también de manera articulada con la Fundación Nobleza Obliga. Permitió reforzar la convocatoria y mejorar la cantidad y calidad de las capacitaciones para atender las necesidades de cada región.

Con esta iniciativa se logró aprender que el mejor camino para lograr un impacto real, replicable y escalable es diseñar una idea en conjunto. Porque permite involucrar a todos los miembros de una organización y articular con actores que potencien y sean parte.

Programas como este concientizan a la comunidad emprendedora acerca de la importancia de las diversas instancias de aprendizaje, para adaptarse de manera continua y lograr establecerse en el mercado con sus aportes de manera sustentable. Se logra generar valor e impulsar el desarrollo económico y social de las comunidades donde están radicadas.

El acompañamiento a los emprendedores logra beneficios que pueden servir a toda la sociedad. No debemos dejarlos solos, sino invertir en su desarrollo, porque su crecimiento sumará oportunidades de negocio y de inclusión social.