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Acciones por un mundo más sano hacia el Papel Cero

Si bien hoy nos hallamos dentro de un paradigma digital donde constantemente estamos conectados a dispositivos y nuestros estilos de vida pasan tanto de un lado como del otro de una pantalla, aún nos quedan resabios y costumbres propias de tiempos anteriores. Por citar un ejemplo, el papel aún sigue siendo un objeto de uso común para todos, ya sea desde los textos de enseñanza que usan los chicos para aprender en las escuelas, o bien los cuadernos, libros y planillas que usan los adultos en sus rutinas cotidianas. Aun cuando han surgido nuevos soportes digitales de información y la industria papelera incluyó estrategias de sustentabilidad en su actividad productiva, se vuelve necesario que todos, pero especialmente las compañías, asuman el compromiso de reducir el consumo de papel en sus operaciones para garantizar un futuro más ameno con el medio ambiente.

Ante esta problemática, Sancor Salud se propuso tomar conciencia sobre el uso de papel que utilizaba en sus producciones y decidió iniciar un camino que discriminara el uso excesivo de resmas para que se usara lo realmente indispensable y necesario.

Así fue como comenzaron a analizar si existían alternativas para evitar o disminuir el consumo de papel a su mínima expresión posible dentro de su circuito de producción, para reducir el impacto de su actividad. Se plantearon el objetivo de un plan llamado Papel Cero, que los movería hacia esta nueva forma de encarar sus procesos para hacerlos más sustentables.

Decidieron definir estrategias que les permitieran llevar la consigna del uso responsable a cada rincón de la empresa, planificando acciones para gestar un cambio de orden cultural, con alcance sobre su público interno y externo, trabajando sobre los siguientes ejes: explorar soportes alternativos al papel, generar confianza en los soportes digitales y virtuales, informar los beneficios del uso responsable del papel, motivar el desarrollo de innovaciones y evidenciar la importancia de la reutilización del papel y de su adecuado acopio para su reciclaje.

Concretamente, comenzaron enfocándose en los procesos que representaban los consumos más altos. En este sentido, se hicieron múltiples modificaciones en cuanto a, por ejemplo: la emisión de las facturas electrónicas (que fueron trasladadas al ámbito digital); la visualización de la cartilla médica para consultar la nómina de prestadores de salud (que también se adecuó a un soporte digital vía pendrive); el direccionamiento de las consultas de prestadores a la web; y la difusión de los lanzamientos de todos estos nuevos formatos.

A su vez, se realizaron cambios en los procesos de emisión de pagos: en el proceso de pago a prestadores y proveedores existía una instancia de control que generaba la impresión de documentación específica. A partir de una toma de conciencia de los colaboradores del sector, se rediseñó el proceso y con el uso de archivos digitales se eliminó totalmente la impresión de cursogramas y órdenes de pagos. Lo mismo ocurrió con las comunicaciones de la empresa a sus usuarios, que fueron trasladadas a través de la plataforma virtual. A partir de esto, restringieron el envío en papel sólo a aquellas notificaciones que, por razones legales, requieran un registro de seguimiento y acuse de recepción, por lo que disminuyó notablemente el uso de papel que empleaba la empresa.

La toma de conciencia, tanto interna hacia los empleados como externa hacia sus usuarios, fue posible gracias a la llegada de manera efectiva de todos sus colaboradores y sus principales grupos de interés, con un mensaje que activó su conducta responsable con la sustentabilidad y la gestión ambiental enmarcada en el cuidado de los recursos, principalmente, del papel.