Chandon

Programa de huertas

Formación docente con el programa de huertas

En los últimos tiempos, uno de los asuntos de mayor repercusión que se ha insertado en la discusión mundial es el tema del cambio climático y la creación de prácticas de sustentabilidad que garanticen el bienestar del medio ambiente.

En numerosos casos, la falta de conciencia con respecto a esta temática por parte de autoridades gubernamentales, empresas privadas, y la comunidad en general, lleva a que la población tenga que lidiar directamente con las consecuencias de esta problemática, en vez de poder trabajar en la prevención de situaciones relacionadas a este tema.

Esto lleva no sólo a tener que padecer las pérdidas y el deterioro de sistemas ecológicos, quizás, irrecuperables, sino que también representan un gasto económico y ambiental muy grande para los distintos grupos poblaciones de un país. Por este motivo, es importante que todos, pero sobretodo los grupos empresarios (que son los que invierten muchos recursos en pos de desarrollar sus producciones), atiendan a qué aporte pueden realizar para prestar atención a la prevención de catástrofes de tipo ambiental.

Siguiendo esta línea, la empresa Profertil (que produce y comercializa nutrientes para el suelo) decidió entablar un fuerte compromiso con las principales comunidades donde opera. Para eso implementó el Programa de Huertas. Se trata de un programa de formación para docentes de escuelas primarias de la ciudad y la región, mediante el cual se los capacita en el armado de una huerta escolar, con contenidos alineados con la currícula oficial y transversales a todas las disciplinas que se abordan en el aula.

El programa supone una fuerte apuesta a la generación de conversaciones importantes entre la empresa y uno de los públicos clave, los docentes. Ellos son quienes les hablan a los chicos por primera vez del suelo, de la fertilización, de la industria, del desarrollo; y es fundamental que cuenten con información especializada y ejercicios que permitan poner en práctica lo aprendido.

Además de esto, los talleres pedagógicos se complementan con una visita especial de los docentes a la planta de la compañía, en donde tienen contacto con el proceso productivo del fertilizante que luego utilizan en la huerta de las distintas escuelas.

Las experiencias han arrojado excelentes resultados. A través de los docentes, la empresa ha conseguido llegar a más escuelas, más niños y más familias, y ha logrado transmitir el mensaje fundamental que orienta su trabajo: la importancia del cuidado de nuestros recursos.

Si queremos generar conciencia y fomentar buenas prácticas no sólo en las generaciones adultas, sino también en los más pequeños, es fundamental que se sigan realizando acciones como estas, que permiten ser un agente importante en el cambio que nuestro mundo necesita para ser cada vez más sustentable.