GIRE

Un toque de Conciencia

En los últimos años en la Argentina se han visibilizado varias cuestiones que refieren al mundo femenino en relación a sus derechos, sus lugares de trabajo y situaciones particulares que les tocan vivir. Sin embargo, hay todavía un elemento relacionado a su salud que escapa del conocimiento general de la población e incluso de las propias mujeres. El cáncer de mama es la principal causa de muerte por cáncer.

Según cifras oficiales, 125 de cada 1.000 mujeres tiene probabilidades de contraer cáncer de mama a lo largo de su vida, y las de mayor riesgo son las que tienen entre 40 y 70 años de edad. El desconocimiento es la principal causa para que el cáncer de mama termine con una muerte. Los mitos que giran en torno a esta enfermedad, tales como que el cáncer es “incurable” o que si una conlleva una vida sana, activa y no posee antecedentes familiares vinculados a la enfermedad, “no tiene posibilidades de ‘agarrarse’ un cáncer”, contribuyen a potenciar la ignorancia con respecto al tema y su prevención temprana.

Para revertir esta situación, desde Prevención Salud se fijó el objetivo de que la población tome conciencia sobre la alta probabilidad de contraer cáncer de mama y sensibilizar fundamentalmente a las mujeres acerca de la vital importancia de detectarlo a tiempo, a través del control ginecológico y una mamografía anual.

Seguido de ésto, una capacitación para la realización de un autoexamen mamario mensual (pero que puede ser diario o semanal) que ayude a conocerse y detectar, antes del siguiente año, el potencial desarrollo de un tumor.

Se estima que una de cada ocho mujeres desarrollará un tumor y, ante esta estadística tan alta, desarrollar el concepto de prevención ayuda a que cada mujer sepa que el cáncer de mama es curable si se detecta con mucho tiempo de anticipación. Hacerse una mamografía anual es vital para detectarlo y reducir la tasa de mortalidad.

La ejecución del programa se realizó diseñando e implementando una campaña para concientizar sobre la real dimensión de la enfermedad, su gravedad y su proyección. Se utilizaron publicidad, llamados y contenidos en web y redes sociales. Además, para las afiliadas del seguro, se simplificaron gestiones, se acercaron soluciones y se brindó un permanente acompañamiento.

Instalado el tema, se realizó una segunda fase de difusión de la “buena noticia”: cuando el cáncer de mama es detectado en forma precoz, las probabilidades de curación se incrementan de manera exponencial hasta el 90%.

La campaña Un toque de conciencia. Toda una vida para cuidar se pensó para hacer una alusión directa a las distintas técnicas de detección temprana: el autoexamen mamario (qué está al alcance de toda mujer con independencia de sus recursos económicos) la importancia de la consulta ginecológica anual y la mamografía como principal técnica de detección temprana. Así se logró una toma de conciencia de cómo salvar una vida y evitar el daño afectivo y económico que una enfermedad como esta genera entre los seres queridos y la sociedad como conjunto.

En conclusión, Un toque de conciencia. Toda una vida para cuidar enseña que todos podemos aprender a detectar indicios de esta enfermedad de manera temprana y comenzar un tratamiento para salvar una vida, y lograr un impacto positivo en las familias, en las comunidades y en la sociedad toda.