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Conectados por la seguridad

Vivimos en un mundo globalizado, en constante evolución en lo que refiere al avance tecnológico y a las nuevas formas que tenemos de interrelacionarnos. Estas nuevas dinámicas de comunicación y acceso a la información nos atraviesan a todos por igual, sin importar nuestra edad, clase social o género. Sin embargo, existen algunas situaciones específicas (como por ejemplo las emergencias) en las que todavía lo instintivamente humano sigue primando y nos conduce a un comportamiento o reacción inesperada, como puede ser quedarnos paralizados, con miedo y sin saber cómo actuar correctamente.

Desde la Fundación Motorola Solutions advirtieron que este tipo de situaciones afectaba, sobre todo, al grupo etario de niños y niñas de 9 y 10 años, y decidieron poner en marcha un proyecto que ayudara a revertir esta problemática.

De esta manera nació el programa Conectados por la Seguridad, con el fin de ser un medio preventivo para los niños en situaciones de emergencia.

El principal objetivo fue generar conciencia mediante visitas a escuelas públicas y privadas (para impactar diferentes realidades económicas y sociales). Las edades se eligieron por ser de inflexión en el grado de discernimiento para el reconocimiento de situaciones graves (en chicos más pequeños no se generaría este impacto y en más grandes o adolescentes, ya sería tarde).

El programa se implementa involucrando a especialistas de Policía, Bomberos, Defensa Civil y SAME. Se busca ayudar a los niños a relacionarse con quienes representan a estas instituciones, por el impacto que tienen en la sociedad. A su vez, se cuenta con la participación de los empleados de Motorola Solutions como voluntarios de los talleres lúdico-pedagógicos.

En estos talleres se invita a los chicos a reflexionar sobre su lugar en la sociedad como pequeños ciudadanos que pueden observar situaciones de riesgo y alertar a tiempo, comunicándose adecuadamente con las fuerzas públicas correspondientes.

El taller tiene una duración de una hora y media, donde participan una cantidad máxima de 50 niños por taller. En la primer etapa se presenta la temática, se intercambian ideas y se presentan a las agencias de seguridad y fuerzas públicas intervinientes. Luego, se practican "juegos rompehielo" (“Historias de alerta temprana”), tomando como base historias reales o inventadas donde los niños colaboran en la alerta de situaciones de riesgo; se lee un cuento que incluye ejemplos, nombrando a todos los actores que participan en estos casos y se desarrolla el juego grupal “Si lo sabe, ¡llame!”, donde los chicos participan en grupos y juegan a adivinar las distintas situaciones de emergencia, sumando puntos con sus aciertos. Así, no sólo se aprende el teléfono de la fuerza pública sino la forma de comunicarse y la información a transmitir. Al finalizar los juegos, se invita a los niños a hacer todas las preguntas que deseen a los representantes de los organismos de seguridad y emergencia invitados.

Luego los invitados ofrecen su testimonio y se ocupa, junto con los docentes, de evacuar las diferentes dudas que presentan los niños con respecto a la temática.

También se da un momento de intercambio y acercamiento en donde los niños pueden probarse los uniformes de las fuerzas, sacarse fotos y sentirlos más cerca.

El programa se desarrolla con el apoyo de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Tecnología (OEI) y de FORO 21, Expertos en Transformación Social en Latinoamérica, junto al aporte indispensable de los voluntarios de la empresa Motorola Solutions.

El programa lleva ocho años consecutivos en marcha, y desde su inicio ha significado una mejora considerable para los niños en la prevención temprana de accidentes que podrían ser fatales. Cabe remarcar que, además del impacto directo que se genera en los niños, se ven beneficiadas, por extensión, sus familias y amigos de manera indirecta, lo que contribuye a generar una sociedad todavía más segura.