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Prevetubers

Prevetubers: un paso hacia el acompañamiento de los niños

Tener un respaldo ante una eventualidad es una variable que agrega mucho valor al bienestar de una sociedad. Sin embargo es muy difícil generar una cultura de la seguridad en un contexto donde, muchas veces, no hay necesidades básicas satisfechas o nunca se generaron los aprendizajes respectivos.

Esos hábitos importantes son adquiridos en la niñez y los trasladamos, luego, a todos los ámbitos de nuestra vida, incorporándolos como la mejor manera de hacer las cosas.

Por eso, Sancor Seguros entendió que, si bien los niños no son un público que compra seguros, son los que tienen mejor capacidad para asumir conductas seguras, exigirlas a sus padres y, bien aprendidas, proyectarlas en su adultez.

Asimismo, como toda empresa, la aseguradora tiene responsabilidades en relación a los impactos sobre las futuras generaciones. A partir de su adhesión en 2015 a los Derechos del Niño y Principios Empresariales –de UNICEF, Save the Children y Pacto Global– reafirmó su compromiso con la agenda de cuidado en relación a la infancia.

El trabajo encarado apunta principalmente a promover los derechos de los chicos y chicas a la seguridad y a la expresión, con la particularidad de que el punto de partida fue escuchar lo que ellos mismos tienen para decir al respecto.

Siguiendo esta línea, desde la compañía se desarrollaron diálogos digitales (vía Facebook y a través de una encuesta web) dirigidos a niños y niñas de 6 a 12 años. La propuesta giró en torno a cuatro temas: el conocimiento sobre sus derechos; su percepción sobre la seguridad e inseguridad y a qué asocian estos conceptos; lo que ellos esperan que una empresa haga por su bien; y el conocimiento del Grupo y del programa Preveniños.

A partir de los datos recolectados, nació Prevetubers como un primer paso hacia lo que se consideró una mejor forma de acompañar a los niños para que tengan experiencias positivas en un contexto de seguridad. Fue fundamental hacerlos partícipes, que pudieran crear la forma de comunicar los conceptos y, principalmente, escucharlos hablar sobre qué cosas los hacen a ellos sentirse seguros en relación a los demás y a sí mismos.

Para esto se utilizó la plataforma de YouTube como medio de comunicación, porque la sienten como un entorno familiar donde pueden volcar sus ideas de manera cómoda. Luego, esos videos fueron publicados en las redes sociales y, a través de un concurso, se invitó a los padres a compartir videos de sus hijos como YouTubers, para que cuenten sus propias experiencias acerca de las cosas que les dan miedo cuando juegan y las que los hacen sentir seguros.

Finalmente, la campaña se potenció con pauta publicitaria y tuvo muy buenas repercusiones: Facebook de Preveniños sumó más de 74.600 seguidores y el concurso ¿Querés ser un YouTuber? alcanzó a 105 participantes con 117.668 personas que vieron la acción en las redes.

Con esta propuesta, además de promover situaciones de cuidado y de expresión por parte de los niños, se buscó también fortalecer el acompañamiento de los adultos (padres y docentes) en este tipo de experiencias, dado que fueron ellos quienes filmaron o incentivaron a los chicos para que jueguen a ser YouTubers. Se buscó, de esta manera, una acción que impacte de manera directa en la conciencia aseguradora de todos por igual, y contribuir a la transformación de la sociedad en general.