Grupo Newsan & Electro Tec

Unidad productiva con impacto social

En general, se sabe que en la Argentina existe pobreza. Y por definición, sabemos que la pobreza indica precariedad, es decir, personas que no cuentan con los recursos suficientes para llevar adelante una vida digna. Este concepto puede servir para hacer estadísticas que iluminen el panorama de carencias que padece un porcentaje de la población, pero poco se conoce sobre las realidades particulares y los problemas que deben afrontar día a día las personas con menos recursos. Por citar un ejemplo, en la localidad de La Matanza, provincia de Buenos Aires, se halla uno de los barrios de características rural-urbanas con focos de pobreza extrema. Allí existen trazados de calles pero son de tierra y las lluvias intensas dificultan el acceso: entrar y salir del barrio se torna un desafío, incluso para patrulleros y ambulancias. Las escuelas de esta zona están saturadas de niños: los primeros grados tienen más de diez salones por año. Ante la falta de espacio, la escuela secundaria propone a los jóvenes asistir a clases día por medio para alternarlos; a veces incluso terminan la escuela sin saber leer y escribir correctamente. El sistema de salud también es insuficiente. El barrio no ofrece centros de atención primaria y el hospital de complejidad más cercano se encuentra a 20 kilómetros. Tampoco cuentan con redes de agua ni de gas aceptables. Las mujeres, por su parte, dedican su vida a la crianza de sus hijos y esto hace que les resulte muy difícil sostener un empleo.

La empresa Electro Tec, que opera en la región, teniendo en cuenta esta situación creó una unidad productiva que los hizo dar cuenta de que era posible insertarse como empresa en el marco de la economía social.

Para ello colabora con la asociación civil Joven Levántate, que trabaja por la promoción de los derechos humanos y genera un espacio donde estas personas puedan desarrollarse.

Su programa consiste en capacitar a los vecinos en la reparación de electrodomésticos y los forma en habilidades de gestión de negocios y emprendimientos para que, luego, puedan vender los productos reparados.

Con esta iniciativa, se buscó ser un ejemplo para la comunidad, demostrando que es posible crear otra realidad para las familias, capitalizando el apoyo de organizaciones de la sociedad civil y del ámbito privado.

Las acciones realizadas permiten que los vecinos puedan proyectar su futuro en el largo plazo, porque los capacitan en cómo invertir dinero para generar nuevas ganancias, cuánto dinero debían conservar (no distribuir) para poder pagar las cuentas del mes siguiente, etc. Además de aprender a ser emprendedores adquirida, también aprendierron a trabajar de modo cooperativo para manejar los mecanismos de decisiones colectivas.

En términos de relación con otras organizaciones, se articuló con Newsan IN y con representantes de las organizaciones sociales para identificar mejoras en el programa y resolver juntos las dificultades que se les presentaran. En este sentido se realizaron auditorías internas con representantes de Electro Tec capacitados en Newsan.

Además, la empresa Tzédek, encargada de distribuir los equipos a reparar por cada unidad productiva, donó un promedio de diez productos para ser vendidos en los barrios.

Con la ayuda de Electro Tec y los espacios de articulación de Newsan IN, los vecinos de La Matanza, por primera vez, pudieron conocer la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y relacionarse con personas de otros contextos.

Así, incorporaron una verdadera cultura de trabajo: se plantearon la importancia de llegar a horario y las expectativas de cada uno de los trabajadores.

La iniciativa continúa perfeccionándose con el correr del tiempo: unos reparan, otros hacen auditoría interna o trabajan las relaciones con otras instituciones. Además, actualmente cuentan con una secretaría administrativa, un encargado de proveedores (para compra de repuestos, insumos de oficina o artículos de limpieza), un responsable de herramientas (que se ocupa del cuidado y reposición) e incorporaron un área de Nuevos Negocios, lo que demuestra que el proyecto sigue en constante crecimiento.

En términos particulares, este proyecto fue superador en historias de vida. Muchas mujeres que nunca pensaron que podrían trabajar, hoy tienen un oficio y una salida laboral. Algunas personas con problemas legales vieron en este proyecto una nueva oportunidad en sus vidas.

La unidad productiva, como grupo en constante formación, fue atravesado situaciones muy complejas, pero siempre los encontró unidos y con la voluntad de ayudarse entre sus propios integrantes. Como resultado, el trabajo de cientos de vecinos de La Matanza mejora día a día.

Actualmente una nueva unidad de negocios ofrece el servicio de reparación de electrodomésticos en el barrio, con una gran demanda de consultas.

En definitiva, el aporte permitió a muchas personas la oportunidad de estudiar, capacitarse y progresar como individuos en un contexto de vida desfavorable.