Grupo Insud

Deporte, niñez y chagas

El entorno en el que vivimos y la situación socioeconómica pueden representar factores de riesgo de contagio de ciertas enfermedades específicas. Es común que escuchemos cuando nos acercamos al verano campañas informativas sobre la importancia del saneamiento y la eliminación de posibles lugares u objetos en los alrededores de nuestros hogares que puedan servir para la proliferación de insectos portadores de enfermedades contagiosas. Tal es el caso de la enfermedad de Chagas, que afecta sobretodo al Norte argentino. La enfermedad se transmite a través de insectos que anidan en techos, mamposterías, paredes externas e internas y cielorrasos de las casas precarias.

El parásito Trypanosoma cruzi, como se lo conoce científicamente, es transmitido por las picaduras y heces de vinchucas o chinches. Es posible contagiarse durante el embarazo, las transfusiones, el trasplante de órganos y la ingesta de alimentos contaminados. Lo positivo a resaltar es que, si el tratamiento se administra en la etapa inicial de la infección, es casi 100% eficaz en la curación, especialmente en niños y jóvenes, con lo cual se evita la transmisión vectorial y congénita. Por esto, es que desde el 2015 a esta parte, el Grupo Insud colabora a través de la fundación Mundo Sano con distintas organizaciones para ayudar a la comunidades afectadas por este mal.

Con la intención de concientizar sobre esa situación surge la iniciativa “Deporte, Niñez y Chagas”, que mediante el deporte busca identificar y prevenir las causas y consecuencias de la enfermedad, así como también complementar y fortalecer las capacidades sanitarias en la región de Chaco.

De esta manera se tiene la intención de colocar en la agenda pública el problema de la enfermedad de Chagas y la importancia de prevenirlo, controlarlo y erradicarlo, además de generar evidencia científica y soluciones para combatir la transmisión.

El programa funciona como una novedosa plataforma que apela al deporte, a la recreación y a la vida saludable para combatir la enfermedad con la participación de equipos técnicos en diversos territorios.

Entre sus acciones se destacan los diagnósticos a niños y adultos, la facilitación del acceso al tratamiento y, durante festivales deportivos infantiles, la realización de serologías para detectar anticuerpos que revelen la presencia de la enfermedad. Además, se proveen equipos, insumos y materiales a las instituciones médicas afiliadas. Se realizan diagnósticos entomológicos y acciones de vigilancia, control y mejora de viviendas. También, se brindan seminarios de capacitación y sensibilización a referentes locales, así como cursos para equipos de salud.

Con el fin de incrementar el diagnóstico y el tratamiento se trabaja en la creación de una red escalable y sostenible de atención integral. Los principales socios de Mundo Sano en el programa son el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) –en calidad de Administrador del Fondo Especial Japonés para la Reducción de la Pobreza– y la Fundación Fútbol Club Barcelona.

En cada zona, la fundación y las instituciones locales detectan las necesidades particulares y establecen un compromiso de trabajo. Esta dinámica requiere una coordinación ajustada a las prioridades, las guías y las recomendaciones de los sistemas sanitarios de los tres países beneficiados por el programa (Argentina, Paraguay y Bolivia) de acuerdo a las condiciones de cada territorio y los recursos disponibles. Porque siempre busca articularse con los esfuerzos preexistentes de las instituciones y los sistemas de salud y, si es posible, completarlos y fortalecerlos.

El modelo de intervención incluye acuerdos de cooperación subregional, mediante alianzas con expertos, instituciones sanitarias, organizaciones de la sociedad civil, pacientes y asociaciones de pacientes. Además, se realizan investigaciones para generar acciones cada vez más efectivas.

Una de estas investigaciones fueron los estudios socioculturales en poblaciones más expuestas al Chagas, que evidenciaron concepciones incorrectas sobre la enfermedad. Gracias a esto se potenciaron la información, la participación de la comunidad en acciones de control y las redes locales de cuidado. También se realizaron estudios sobre el ciclo endozoonótico y sobre las metodologías alternativas para el diagnóstico precoz en pacientes crónicos y congénitos en poblaciones rurales dispersas.

El uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) también es importante, porque mejoran el flujo de datos y favorecen el tratamiento temprano.

Mediante las actividades deportivas se logra movilizar a las comunidades, en especial a los jóvenes. Se realizan talleres, festivales y prácticas deportivas con la metodología de la Fundación FC Barcelona, FútbolNet, enfocada en la concientización en valores, salud y hábitos saludables focalizados en la problemática del Chagas.

En cada uno de los festivales se implementan campañas de comunicación intensivas en redes sociales (hashtag #NiñezSinChagas) y en medios nacionales, provinciales y locales sobre la importancia de conocer, prevenir, diagnosticar y tratar la enfermedad. Sirve para monitorear las acciones y dimensionar los resultados.

Desde el inicio del programa en 2015, el alcance de la propuesta se ha ampliado en forma progresiva y controlada. El proyecto ha ayudado a fortalecer la capacidad de las instituciones locales para realizar tareas de vigilancia continua, control vectorial, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de Chagas, incluso en localidades alejadas, comunidades originarias y zonas rurales remotas.

Asimismo, se ha impulsado un cambio de conciencia que apela a que los vecinos tengan en cuenta la realización de modificaciones en sus viviendas y otros cuidados para preservar su salud.