Allianz

Weelchairs of hope

Estudios recientes realizados en Argentina muestran que existe una gran cantidad de personas que necesitan sillas de ruedas pero no pueden acceder a ellas. Estos datos derivan de un gran número de causas (como la falta de coberturas médicas) y demuestran que la discapacidad afecta gravemente a la población económicamente más vulnerable. Muchas veces estas personas tampoco no son tenidas en cuenta como consecuencia de los prejuicios. Por eso, es menester generar conciencia sobre estos problemas y emprender prácticas que ayuden a modificar la situación.

Esto motivó a Allianz Argentina a que, desde el año 2006, promoviera la inclusión, la diversidad y la igualdad mediante su asociación con el Comité Paralímpico Internacional (IPC). Así, en 2011 se convirtió en el primer socio internacional con el propósito de ayudar a aumentar la conciencia y la popularidad de los deportes para las personas con discapacidad en todo el mundo.

A través de esta acción se buscó generar una solución tangible para facilitar a los niños con discapacidad una mejor calidad de vida.

A partir de ese objetivo se vinculó con una ONG con experiencia en este campo. Por ello acudió a Wheelchairs of Hope (WOH), que se dedica a distribuir sillas de ruedas para chicos alrededor del mundo.

Estas sillas fueron creadas por el argentino Pablo Kaplan, quien las construyó con un diseño amigable, alegre y colorido, livianas, económicas y pensadas exclusivamente para niños, con el objetivo de darles la autonomía y facilidad para el traslado.

Wheelchairs of Hope es una iniciativa privada de impacto social humanitario y sin fines de lucro, dirigida por un grupo de empresarios partícipes de esta problemática social, para que pueda ser adquirida en entornos de bajos recursos.

Las sillas fueron diseñadas siguiendo las pautas de la Organización Mundial de la Salud en Ginebra y en conjunto con el equipo profesional del Hospital de Rehabilitación Pediátrico ALYN de Jerusalén.

En Argentina, mediante un acuerdo de cooperación tripartita entre WOH, la Fundación Garrahan (encargada de canalizar la entrega de las sillas) y la Agencia Nacional de Discapacidad (como veedor y certificador), sumado al auspicio de la Vicepresidencia de la Nación y el Ministerio de Trabajo, y el apoyo de entidades privadas que aportaron el valor económico de las donaciones, el proyecto pudo hacerse posible. Y Allianz no dudó en formar parte como uno de los principales impulsores.

Para fomentar la iniciativa, se buscó la forma de que más personas se involucren, tomen conciencia y se comprometan con la causa. La táctica fue vincular esta iniciativa a otro proyecto como el Allianz World Run 2018, que se realiza anualmente en todo el mundo y consiste en sumar kilómetros corriendo o caminando para fomentar hábitos de vida saludables. El total de kilómetros acumulados se miden con una app para teléfonos y, al final de los tres meses que dura el desafío, son convertidos en dinero para donaciones sociales alrededor del mundo.

Adaptando ese proyecto de kilómetros por dinero para donaciones, la compañía logró que la gente se involucre con la causa. El compromiso fue de donar 1 dólar por cada kilómetro recorrido (y a los 100 kilómetros se obtendría una silla de ruedas).

Para alcanzar una mayor población, la compañía realizó una campaña de comunicación que fue amplificada a través de las redes sociales y de la prensa. Así lograron alcanzar una audiencia masiva para difundir su propósito y sumar a toda la población a esta propuesta social.

La campaña se basó en potenciar y fomentar un mensaje de doble beneficio: fomentar los hábitos saludables y ayudar. Su implementación también utilizó mailings para empleados, productores de seguros, y asegurados; banners, posters y flyers de difusión interna y externa así como videos institucionales sobre la actividad.

Se utilizaron las redes sociales de Facebook, Instagram, Twitter, YouTube y LinkedIn acompañadas con el Hashtag #AllianzWorldRun y se realizó también una campaña digital mediante Google Ads y Social Ads.

Con respecto a los medios de comunicación tradicional, se llevaron a cabo actividades de prensa y relaciones públicas como el envío de comunicados a medios digitales, revistas, diarios y radio, no sólo especializados en seguros, sino también de interés general, responsabilidad social corporativa, deportes y sitios runners, tanto de Buenos Aires como del interior del país.

Adicionalmente, se organizó un evento de lanzamiento en Casa Garrahan, junto a miembros de la comunidad y otros donantes. Este evento contó con la presencia de la ex vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti y otras autoridades gubernamentales y medios de comunicación masiva, lo que contribuyó a darle mayor visibilidad al proyecto.

Finalmente las sillas fueron donadas a través de la Fundación Garrahan gracias al compromiso de caminar o correr de todos los colaboradores y de la comunidad en general.

Desde la activación del proyecto, ya fueron 191 las sillas de ruedas donadas a chicos e instituciones infantiles.

Actualmente se siguen entregando sillas hasta completar las 235 proyectadas.

No caben dudas de que este tipo de iniciativas benefician a un grupo social con necesidades concretas y desventajas con respecto a la movilidad.

De este modo se logró promover una sociedad con más oportunidades e igualdades para todos, independientemente de nuestra condición de vida.