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Massalin: Programa Porvenir

La producción tabacalera se concentra en las regiones NOA y NEA de la Argentina y demanda una importante actividad económica que estimula el desarrollo social y productivo de la región con una alta demanda de mano de obra. La naturaleza informal y estacional de este trabajo rural, expone a los trabajadores agrícolas vulnerables a condiciones laborales precarias. Por eso, el Programa Porvenir promueve un cambio de conciencia sobre dos problemáticas clave: el trabajo infantil y las prácticas laborales agrícolas inseguras.

Por un lado, el trabajo rural infantil afecta a más de 1, 2 millones de Niños, Niñas y Adolescentes entre 5 a 17 años, cercenando sus derechos y oportunidades futuras. Por tradición, las familias rurales tienen arraigada una creencia en el trabajo como medio de formación para sus hijos, tanto en la actividad laboral, como en valores y saberes. Sin embargo, esto acarrea consecuencias tan negativas como la deserción escolar.

Por otro lado, las prácticas laborales agrícolas inseguras, vinculadas al manejo de maquinarias, herramientas y agentes protectores de cultivo. Es común que las familias vivan y trabajen en un mismo espacio, lo cual naturaliza la presencia de herramientas o el contacto con herramientas peligrosas. La aplicación de agentes protectores de cultivos sin los elementos de protección personal es una práctica habitual.

El programa Porvenir se implementó con el objetivo de garantizar sustentabilidad en la producción tabacalera y proveer mejoras de calidad de vida a las comunidades rurales, a través de la prevención y erradicación del trabajo infantil y la promoción de condiciones seguras de trabajo rural en las zonas tabacaleras de Salta, Jujuy y Misiones.

Específicamente, el programa propone: impulsar la difusión y aportar al cumplimiento del “Código de Buenas Prácticas Agrícolas”, establecido por la empresa, que abarca la prevención del trabajo infantil y la promoción de prácticas que generen un ambiente seguro de trabajo; y disminuir el tiempo de exposición a situaciones de riesgo en las zonas tabacaleras; concientizar y capacitar a los actores clave sobre la problemática.

Considerando que el trabajo infantil y las prácticas que ponen en riesgo la salud del trabajador, poseen un componente cultural que contribuye a la perpetuación de estas actividades, es imprescindible fortalecer la sensibilización que permita cambiar percepciones, comprometer a toda la cadena de valor, e instalar la problemática en la agenda pública, logrando la capilaridad de los mensajes.

Para ello, el programa genera instancias de comunicación permanentes y adaptadas a cada uno de los actores clave: productores, padres, docentes, líderes de opinión y autoridades gubernamentales de la región. Al mismo tiempo, busca brindar herramientas a los hijos de pequeños productores tabacaleros sobre la importancia de la educación en su desarrollo.

Desde sus inicios, el propósito del Programa se centró en sensibilizar y concientizar a actores claves acerca del trabajo infantil y sus consecuencias negativas, tanto en la salud como en la escolaridad. En 2013 se amplió su alcance con la línea de acción orientada a mejorar las condiciones de trabajo en las fincas.

Ambos aspectos son esenciales para garantizar la sustentabilidad de la actividad tabacalera, de la que dependen miles de familias. Desde sus comienzos hasta la actualidad, el programa logró cambiar la historia de más de 18.500 chicos, generó la visibilización de estas problemáticas entre los actores sociales clave, y consiguió generar una alianza inédita del sector tabacalero, capaz de gestar un verdadero cambio cultural e impacto a largo plazo.