logo
La Caja

La Caja: Todos Somos Vendedores

Cualquier persona en situación de vulnerabilidad necesita obtener mayores ingresos para mejorar su calidad de vida. Aquellos emprendedores que se encuentran en un proceso de recuperación socioeconómica, deben encargarse de vender lo que producen, sin embargo, muchos de ellos no tienen idea de cómo hacerlo y tienen dificultades para capacitarse, ya que no abunda la oferta de cursos de ventas y los pocos que existen tienen un alto costo que muchas personas no pueden solventar.

La aseguradora tiene experiencia y conocimientos en ventas, pero: ¿cómo podría enseñarles a otros a vender sus productos? La respuesta era más sencilla de lo que parecía en un proncipio: generando conocimientos de calidad en poblaciones vulnerables y empoderando grupos con necesidades económicas con el fin de que lograran autonomía a través de distintas herramientas, pero fundamentalmente fortaleciendo aquellas con las que la persona ya cuenta.

En primer, lugar se convocó al área de capacitación, especialistas en formar a los equipos de venta de la compañía en todo el país, y se les pidió el armado de una capacitación genérica sobre ventas para que pueda ser aplicada a poblaciones y productos diversos.

En cuanto el taller estuvo listo, se estableció un contacto con el Gobierno de la Ciudad de Buenos, específicamente con el Centro de Desarrollo Emprendedor Laboral (Cedel), ubicado en el Barrio 31, y se le ofreció el dictado del mismo. En un principio, se realizó una prueba piloto con la presencia de 25 personas especialmente convocada por el Cedel.

Esta prueba sirvió para ajustar algunos detalles en cuanto a los tiempos de la actividad y a partir de ello se acordaron fechas mensuales durante 2017 y 2018. A partir de la creación del cronograma se realizó una campaña en Casa Central convocando voluntarios para el dictado del taller de ventas para poblaciones vulnerables. Más de 20 personas fueron formadas especialmente para el dictado de los mismos.

A fines del 2017 se amplió la convocatoria abierta a voluntarios a todo el país y se realizaron 8 talleres de formador de formadores a distancia con quiénes manifestaron interés de llevar adelante este desafío. Cabe aclarar que en estos casos no solo deberían dictar los cursos, sino también lograr alianzas con ONG’s y/o gobiernos para tener contacto con la población específica.

La expectativa de la compañía con esta inciativa era poder conformar un grupo de voluntarios especializados que fueran capaces de autoadministrarse, llevando adelante por su cuenta alianzas con distintas instituciones para luego dictar los talleres. El hecho de haber sumado 5 provincias en 6 meses y que esas plazas hayan acordado una regularidad en el dictado, da la pauta de que el objetivo se está logrando y afianzando. A su vez, las distintas organizaciones con las que se lograron estas alianzas dan muestra de un nivel de confianza en la empresa y en las personas que la impulsan.

Basados en la prerrogativa de que todos pueden ser vendedores, lo primero que se intentó transmitirle a la sociedad es la toma de conciencia sobre los recursos que cada uno posee para poder llevar adelante un proyecto autogestivo, partiendo de la toma de conciencia sobre la posesión de esos recursos.

A través de información brindada por las instituciones con quiénes se han establecido alianzas y quiénes hacen el seguimiento de los participantes a través de encuestas, se supo que se logró un índice de satisfacción sobre los talleres del 98% por participar de la actividad, y un índice del 38% de los participantes que está dando los primeros pasos en su emprendimiento.